
Rafael Correa, ex presidente de Ecuador, pone en la agenda política un debate público al que deben acudir toda la clase política, académica, partidos políticos, medios de comunicación y sociedad: el tecnofacismo de las redes como determinismo en el avance de la derecha y ultraderecha en América Latina y el mundo.
El tecnofacismo provoca “Un nuevo orden mundial regido por la barbarie, impulsado por el intervencionismo de Donald Trump”, afirma Rafael Correa en su reciente visita a México.
A esto hay que agregarle que estamos hablando de que en este nuevo orden mundial no hay orden.
Para Estados Unidos, en su lógica imperialista, no hay reglas
Un ejemplo burdo de los tiempos actuales difíciles para la izquierda es el caso del secuestro de Nicolás Maduro; después de la intervención de Estados Unidos, Maduro fue sometido a un proceso judicial en ese país, violando los pactos internacionales establecidos.
En el caso de México operan diferente: vemos una campaña en redes sociales, orquestada desde los partidos de oposición, en concordancia con las políticas intervencionistas del imperio estadounidense.
Alejandro Moreno “Alito”, por ejemplo, contrata a Concord Hill Strategies (consultora de Relaciones Públicas), pagando 120 mil dólares el 2 de abril de 2026 para organizarle su tour: El objetivo es Organizar la lógica de sus reuniones en Washington DC con congresistas y funcionarios de Estados Unidos.
Además, “Durante 2025 y enero de este año el PRI y su dirigente, Alejandro Moreno, gastaron más de 6 millones de pesos, en promedio 15 mil 500 pesos diarios en anuncios y la difusión de memes a través de sus redes sociales”, publica SinEmbargo.
Por su parte, Movimiento Ciudadano realiza un contrato multimillonario con “La Cobacha y otras agencias: Empresas como La Cobacha, Eusen Consultores e In.com han sido señaladas como proveedoras favoritas del partido naranja para campañas en Jalisco y Nuevo León, acumulando contratos por varios millones de pesos (SinEmbargo). Así mismo, se señala: En los primeros tres trimestres del año, Movimiento Ciudadano (MC) firmó al menos 24 contratos para publicidad en redes sociales, con convenios que suman 12 millones 570 mil 358 pesos.
Así se difundió la imagen del partido y algunos de sus seminarios en Facebook y con las llamadas ads de Google, que se visualizan en páginas de Internet (La Jornada).
El nado sincronizado de las campañas anti-izquierda
Se evidencian en una narrativa golpista de las tres corrientes minoritarias en México: PRI, PAN y Movimiento Ciudadano.
Contextualizamos. Aquella campaña ideada por el español Antonio Solá, el principal asesor de marketing político de la campaña presidencial de Felipe Calderón en el año 2006 (La Octava), y financiada por el PRI y el PAN: «López Obrador, un peligro para México”. Recientemente las campañas comandadas por Fernando Cerimedo a través de Derecha Diario que será investigado a sugerencia de la presidenta Sheinbaum, dado “que influyen en redes de redes en contra de la presidenta de México”.
Qué tienen en común estas campañas de odio contra la izquierda en México: la mentira, alto presupuesto y falsedades; pero lo que es peor, tienen ausencia de proyecto político, Y si no, preguntémonos, qué proponen el PRI, el PAN y MC. ¡Nada! Su postura reaccionaria les impide ser una oposición estratégica, por lo tanto es ramplona y pasmada que ni entre ellos se permiten avanzar.
El tecnofacismo tiene financiamiento para accesar a granjas de bots y engañar a la gente.
López Obrador apuntaba: la calumnia cuando no mancha, tizna
El tecnofacismo y la derecha son proyectos antidemocráticos y antipatriotas: buscan entregar la soberanía de la patria en manos del imperialismo.
En esta ocasión, contrataron a Cerimedo para que con sus comentócratas y bots manipular la (des) información en las redes y engañar así a la gente.
Tanto la derecha como la ultraderecha tienen como principio la manipulación de las sociedades para ostentar el poder, y trabajar en pro de la intervención estadounidense.
Finalmente, Rafael Correa apuntó: “Debemos ser más autocríticos, exigirnos más. Pero también, debemos mejorar nuestra cultura política. Tenemos que ser más racionales, menos pasionales para saber votar y elegir”.
Al proyecto imperialista y los partidos de derecha hay que aplicarles:
Si tu enemigo se está equivocando, no lo interrumpas
Napoleón Bonaparte.
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