Ambientalistas reprochan falta de coordinación entre autoridades y cuestionan al Ayuntamiento emanado del Partido Verde por permitir actividades que pusieron en riesgo zonas de anidación
Por: Mónica Tejeda Hernández
Tecolutla, Ver.-El Motofest Tecolutla 2026 fue recibido con entusiasmo por habitantes, visitantes y prestadores de servicios, al representar una importante actividad turística y económica para el municipio; sin embargo, el desarrollo del evento también dejó una fuerte preocupación entre ambientalistas de la zona norte, quienes denunciaron afectaciones a nidos de tortuga marina y cuestionaron la falta de coordinación entre las autoridades ambientales y de seguridad para proteger una de las zonas de anidación más importantes del país.
A través de un pronunciamiento, ambientalistas advirtieron que durante el fin de semana, dentro del Área Natural Protegida Santuario Playas del Totonacapan, circularon por la playa decenas de cuatrimotos y vehículos tipo razer, algunos de los cuales, señalaron, ingresaron a zonas de médanos donde se encuentran nidos de tortuga, convirtiendo espacios de conservación en áreas de circulación y maniobras.
“La ignorancia mata”, fue una de las expresiones utilizadas por los ambientalistas para describir lo ocurrido, al señalar que varios nidos habrían quedado expuestos al paso de vehículos. Explicaron que el problema no radica únicamente en la alteración de la arena, sino en que el peso de las unidades puede aplastar los huevos, romper los cascarones y compactar la arena, dificultando el intercambio de aire necesario para el desarrollo de los embriones.
Los ambientalistas reconocieron que el número de nidos afectados representa un porcentaje pequeño frente al total que mantienen bajo resguardo mediante incubación artificial; no obstante, subrayaron que cada nido cuenta, pues de cada uno pueden surgir decenas de crías que posteriormente llegarán al mar. En este sentido, cuestionaron la idea de que las tortugas deben dejarse siempre en sus nidos naturales, al considerar que las condiciones de seguridad en determinadas zonas actualmente no garantizan su supervivencia.
Irma Galván Tejada, directora de Vida Milenaria, organización ambiental dedicada desde hace 50 años a la protección de tortugas en Tecolutla, aclaró que la crítica no está dirigida al Motofest como evento ni a sus organizadores, sino a la falta de coordinación entre las autoridades ambientales y de seguridad pública para impedir que algunos participantes extendieran sus actividades hacia zonas prohibidas. Explicó que antes del evento se realizaron reuniones con autoridades municipales, dependencias ambientales y organizaciones del sector, precisamente para establecer medidas de protección.
“Estuvo SEDEMA y CONANP en la reunión de mando, ahí estuve; pero se les fue de las manos”, señaló Galván Tejada, quien agregó que se solicitó el apoyo de la Policía Municipal cuando comenzaron a registrarse incidentes, pero, de acuerdo con su versión, la respuesta no habría sido suficiente. Consideró además que los propios motociclistas conocen a quienes participaron en los actos que presuntamente ocasionaron daños en la playa.
El cuestionamiento también alcanza al Ayuntamiento
La polémica alcanza también al Ayuntamiento de Tecolutla, emanado del Partido Verde Ecologista de México, instituto político cuya propia denominación coloca al medio ambiente como uno de sus principales estandartes. Por ello, ambientalistas y sectores de la sociedad consideran legítimo cuestionar qué medidas adoptó el gobierno municipal para garantizar que un evento de esta magnitud no pusiera en riesgo zonas de conservación.
El señalamiento no significa estar en contra del turismo ni de la realización del Motofest. Tecolutla vive en buena medida de sus atractivos naturales y de la llegada de visitantes; precisamente por ello, el reclamo es que el desarrollo económico vaya acompañado de responsabilidad ambiental. No puede hablarse de turismo sustentable mientras vehículos ingresan a zonas donde anidan especies protegidas, sostienen los ambientalistas.
Para quienes dedican buena parte del año a proteger los nidos, resulta especialmente preocupante que, después de reuniones previas y advertencias sobre la presencia de tortugas, no se hubiera logrado establecer un operativo permanente que impidiera el acceso de vehículos a las zonas sensibles.
La situación también generó cuestionamientos hacia la Secretaría de Medio Ambiente del Estado (SEDEMA), cuya titular, Luz Mariela Zaleta, estuvo presente en actividades relacionadas con el Motofest. Ambientalistas reprocharon que la promoción turística y comercial del encuentro no estuviera acompañada, a su juicio, de una vigilancia ambiental acorde con la importancia ecológica de Tecolutla y particularmente del Santuario Playas del Totonacapan.
Las críticas se intensificaron luego de que circularan imágenes y publicaciones en redes sociales donde funcionarios estatales aparecen participando en las actividades del festival, mientras organizaciones ambientalistas denunciaban daños presuntamente ocasionados en zonas de anidación. Hasta el momento, las acusaciones sobre el número exacto de nidos afectados y la magnitud de los daños deberán ser determinadas por las autoridades ambientales competentes mediante una evaluación oficial.
Los ambientalistas hicieron un llamado a que, si el próximo año se realiza un Motofest de mayores dimensiones, la experiencia de esta edición sirva para fortalecer los protocolos de protección. “Bienvenidos sean solo aquellos que respetan, que cuidan, que protegen”, expresaron, al recordar que el turismo y la conservación ambiental no tendrían por qué estar enfrentados si existe una adecuada planeación y vigilancia.
Tecolutla puede recibir visitantes, motociclistas y grandes eventos; pero también es hogar de especies que dependen de sus playas para sobrevivir. El Ayuntamiento, las autoridades estatales y las dependencias ambientales tienen ahora el reto de demostrar que la protección del medio ambiente no se queda únicamente en discursos, logotipos o colores partidistas.



