Arq. Braulio J. García
Decisiones conjuntas, fondos escasos y legislación insuficiente son algunos de los principales retos a superar cuando se forma parte de una Zona Metropolitana en nuestro país, México.
Comenzando por definir que es una zona metropolitana y para eso que mejor que la dependencia oficial del gobierno federal.
La Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU) de México define a las zonas metropolitanas como áreas geográficas que están compuestas por una ciudad principal o núcleo urbano central, y por otros municipios o localidades cercanas que tienen una estrecha relación económica y social con dicha ciudad principal.
Estas áreas metropolitanas se caracterizan por la integración física, funcional y administrativa de los diversos municipios que las conforman.
También según la misma dependencia en México contamos con 74 zonas metropolitanas de las cuales 8 son zonas metropolitanas interestatales.
Y el dato más preponderante de las zonas metropolitanas es que para septiembre de 2021, albergaban una parte significativa de la población total del país.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) de México, se estima que alrededor del 79% de la población total de México vive en zonas metropolitanas y según el censo del 2020 la población de nuestro país es de 126,014,024 donde conjuntando estos datos quedaría de esta manera, casi el 99.5 millones de mexicanos viven en las zonas metropolitanas.
Ante esta información la perspectiva de las zonas metropolitanas se redimensiona en su justa medida
Es por ello que este tema que es de carácter nacional tiene grandes dimensiones y un fuerte impacto, pues siendo la mayoría de los habitantes de nuestro país los que en ellas habitan y siendo estas las grandes generadoras del producto interno bruto nacional es de trascendental importancia que en el futuro próximo cercano se opte por cambiar la política nacional en este tema.
La complejidad de este tema radica en la estructuración de nuestras leyes que conforman nuestro territorio
La ley del municipio libre fundamentada en nuestra constitución establece que los municipios tienen la facultad de administrar y gobernar su propio territorio de manera independiente dentro de los límites establecidos por la ley.
Con lo anterior observamos que cada territorio municipal es independiente uno del otro, aunque sea su vecino, aunque este conurbado, aunque lo divida una calle, no importa que tan grande o fina y delgada sea la división, esta existe y está contemplada en la ley, por lo cual, empezando a visualizar la complejidad del tema se podría nombrar como primer objetivo a lograr que se establezcan los mecanismos de toma de decisiones conjunta para dirigir la zona metropolitana.
Este reto es importante y su logro es un gran primer paso
El que se empiece a trabajar en los municipios involucrados que conforman la zona metropolitana, lleva implícito que existe voluntad política de sacar adelante la zona metropolitana, ante esta primera tarea debe quedar claro cuál será el organismo, quienes lo conformara y sobre todo cual será el nivel de compromiso de cada una de las partes una vez que se conforme para lograr la continuidad de este esquema.

Todo iniciara con un acuerdo de voluntades de los mandatarios locales
Estos deberán ceder autoridad unitaria por una autoridad de grupo, lo que también los pondrá en una posición de incluso tener que obedecer las decisiones de este nuevo organismo aunque esto signifique dar marcha atrás en sus planes individuales.
Esto anterior, aunque suene muy sencillo en frases como la unión hace la fuerza, no lo es en temas de políticas públicas en la gobernanza local, más sin embargo una vez superado este aspecto, todo lo demás fluirá con mayor rapidez.
Por lo regular es la federación la que inicia esos trabajos de establecimiento de organismo para la gobernanza metropolitana por su expertis y con ayuda y presencia de la entidad o entidades federativas involucradas.
Otro reto importante es los escases de fondos para la implementación de proyectos conjuntos
Este tema es neurálgico pues de nada serviría establecer un esquema de toma de decisiones conjuntas si no hay proyectos a ejecutarse, es decir, tomando en cuenta que la planeación urbana es un tema fundamental en las ciudades y que muchas veces no se lleva a cabo a cabalidad, pues ahora imaginemos como aumenta la complejidad cuando cada proyecto, acción u obra se tiene que diseccionar para cada municipio de manera que se tiene que hacer también a la par la planeación financiera conjunta.
Por lo anterior se expresa que es importante la búsqueda de esquemas que permitan etiquetar obras de manera conjunta para su aplicación en las zonas metropolitanas y también es por ello que es la entidad federativa la que es preponderante para el ejercicio de ese tipo de obras u acciones con lo cual es correcto que esto suceda, más sin embargo no se debe de limitar a la gestión de recursos por parte del estado o la federación como fuente única para la ejecución o aplicación de los beneficios a la zona metropolitana.
Y por último el tema que más hacemos hincapié es de la legislación insuficiente para estos nuevos esquemas urbanos poblacionales que se están presentando en las ciudades de nuestro país.
Con esto haremos mención que no existe una ley exclusiva para las zonas metropolitanas, también se tiene que hacer unos cambios fuertes y neurálgicos a la llamada ley de municipio libre y como también esta fundamentada en nuestra constitución pues se tendría que hacer modificaciones a la carta magna de nuestro país.
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