Película París, Texas; análisis

por Redaccion@revistatuk
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Película París, Texas; análisis.

Por Danna Ximena Ibarra

En el presente ensayo se hablará acerca de la película París Texas, con el fin de analizarla, para terminar por reflexionar acerca de ésta al final del texto.

Es así como primero hablaré de la dirección de la película, la cual estuvo a cargo de Wim Wenders quien manejó un estilo bastante interesante ya que jugó con todos los elementos que tenía a su alcance, desde los lugares en que decidió contar la historia, hasta los colores en la fotografía e incluso el vestuario, mostrando así un trabajo casi perfecto, donde muestra a un elenco inexpresivo en primera instancia, ya que hay ocasiones en las que tan solo nos basta ver el rostro de nuestro protagonista (Travis) con un semblante triste y serio al inicio de la película; como si algo le estuviera ocultando al espectador.

Pero también vemos esta ausencia de diálogos en los personajes de Walt y Anne, quienes con solo una mirada expresan el dolor que sienten cuando la película se acerca a su clímax.

La fotografía está construida con planos generales, primeros planos y a detalle; con lo que se logra tener mayor valor gracias a la paleta de colores empleada, tales como el color verde y rojo; y los colores azul y naranja.

Considero que a lo largo de la película los colores más importantes son el verde y el rojo, porque traen consigo una fuerte carga emocional, la cual nos permite establecer la evolución del protagonista desde el inicio de la película en comparación del final de esta, en donde termina por aceptar su destino, lo cual nos deja muy claro el crecimiento que tuvo como personaje.

En cuanto al diseño de producción, aquí es donde se optó por utilizar espacios tanto abiertos como cerrados, más relacionados a una cotidianidad en la que se ven envueltas la ciudad de Los Ángeles, California y la ciudad de Houston, Texas.

Vemos lugares como una carretera, lo cual en mi opinión es crucial para la odisea del protagonista, quien está en busca de encontrarse así mismo; pero también se cuenta con lugares cerrados y considerablemente pequeños, que nos dan a entender esta cercanía entre los personajes, ya que la historia se cuenta en un tono más humano y realista, logrando así una conexión inmediata con el espectador.

El arte es balanceado, pero también en el vestuario, ya que nos permite darnos cuenta de la relación que existe entre cada personaje al momento de relatarlo en el filme.

Un claro ejemplo de esto es cuando vemos a Travis y a Hunter usar ropa de color rojo, los cual nos dice que están sincronizados y en busca del mismo objetivo: encontrar a Jane.

Otro aspecto es el sonido, el cual está construido con unos largos silencios, que en lo personal no resulta molesto, por que funcionan muy bien con respecto a lo que se está viendo en pantalla, y se utilizan para tensionar un poco al espectador.

El sonido también está construido con música de una guitarra acústica, la cual nos pone en contexto y nos habla de la vida en carretera y de la cotidianidad urbana.

Para finalizar, hay que destacar la dirección de Wim Wenders, quien terminó por entregar un filme bastante colorido y con mucho significado humanista; y que además nos regaló largas tomas en silencio y con planos generales de carretera, los cuales supo utilizar a través del uso de travellings y paneos que nos transportaron hacia la historia de un hombre en busca de reencontrarse consigo mismo.

Para mí, la experiencia al ver esta película fue muy grata, porque con tan poco uso de elementos se pudo hacer mucho y eso es muy claro en la producción que tuvo, gracias a que logró transmitir un mensaje conmovedor y sobre todo muy humano a la audiencia.

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