POR: NN NIEVA
Hablar de cáncer de mama no tiene por qué comenzar desde el miedo.
También puede hacerse desde el conocimiento, el cuidado cotidiano y la certeza de que pedir ayuda a tiempo abre nuevas posibilidades.
La prevención no garantiza que una enfermedad no aparezca, pero sí permite conocer el cuerpo, reconocer cambios y acudir a los servicios de salud con mayor oportunidad.
En ese camino, la solidaridad cumple una función concreta
Es la que acompaña, orienta y evita que una persona atraviese sola las dudas que surgen antes, durante y después de un diagnóstico.
Con esa mirada, el Consejo Municipal para la Asistencia Social (CONMAS) realizó la jornada “CONMAS Rosa: Tócate, cuídate, ámate”.
Más que concentrarse en mensajes alarmistas, el encuentro propuso una conversación cercana sobre bienestar, detección oportuna y redes de apoyo.
La intención fue recordar que el autocuidado no se limita a una campaña anual ni a una fecha marcada en el calendario. Se construye con información confiable, revisiones médicas adecuadas a cada etapa de vida y espacios donde las preguntas puedan expresarse sin vergüenza ni prejuicios.
El cine como punto de encuentro
Revista TUK acompañó a las personas asistentes en la última actividad de la jornada que consistió en la proyección de Cancerpants (2011), documental dirigido por Nevie Owens y presentado en colaboración con Cineclub Disidente.
La obra sigue la historia de Rochelle Poulson, una mujer de 36 años que enfrenta el cáncer de mama con franqueza y sentido del humor.
Su relato no intenta convertir la enfermedad en una hazaña extraordinaria ni reducirla a una experiencia de sufrimiento.
Muestra, las decisiones, los cambios y las contradicciones que pueden formar parte de un proceso de esta magnitud.
La pantalla permitió acercarse a una realidad compleja sin recurrir al dramatismo.
A través de escenas cotidianas, el documental muestra que la resiliencia no siempre se expresa con grandes discursos.
A veces aparece en la capacidad de hacer preguntas, aceptar apoyo, adaptar rutinas o conservar espacios de alegría.
Esa representación ayudó a reconocer que cada persona vive la enfermedad de manera distinta y que no existe una sola forma correcta de responder ante un diagnóstico.

Rompiendo las barreras de genero
Al terminar la proyección, el médico general Amir Hernández destacó la importancia de reducir las barreras de género dentro de los servicios de salud.
Señaló que toda persona tiene derecho a recibir explicaciones claras sobre su diagnóstico, los estudios solicitados, las alternativas de tratamiento, los posibles efectos y el seguimiento.
La información no debe presentarse como un favor, sino como una parte esencial de la atención.
Comprender lo que ocurre permite tomar decisiones con mayor autonomía y participar activamente en el propio proceso de cuidado.
También recordó que la ética médica no puede separarse del trato digno.
Escuchar sin minimizar síntomas, responder dudas con paciencia y respetar las decisiones informadas son acciones tan necesarias como los procedimientos clínicos.
La ética medica no esta separada del amor, comentó
La organización de la jornada fue posible gracias a las alianzas estratégicas
La colaboración de Bubblify, Grupo Empresarial y Ambiental con Mujeres, Sembrando Esperanza, Veracruz Artesanal y la Región, Orgullo Xalapa y Colectivo G4M, entre otros aliados.
Demostró que la suma de esfuerzos no corresponde únicamente a hospitales o consultorios.
Asociaciones, empresas, colectivos, medios, familias y autoridades pueden contribuir desde sus propias capacidades para ampliar el alcance de la información y acercar apoyos a más personas.
Cuando esas alianzas se mantienen en el tiempo, la sensibilización deja de ser un mensaje aislado.
Puede convertirse en una red que orienta, canaliza y da seguimiento.
Para lograrlo es importante que cada institución comunique con claridad qué servicios ofrece, a quiénes están dirigidos y cómo acceder a ellos.
Una comunidad informada puede identificar barreras, compartir recursos y reconocer que la atención oportuna depende también de factores económicos, sociales, geográficos y culturales.
Inclusión para acompañar sin dejar a nadie fuera
El director de CONMAS, Leonardo Ruiz Moreno, explicó que la elección del documental respondió al compromiso de integrar a distintos sectores y visibilizar identidades y experiencias sin discriminación.
Ese planteamiento es relevante porque el cáncer de mama puede afectar a personas con historias, cuerpos y contextos diversos.
Una campaña verdaderamente útil evita los estereotipos, emplea un lenguaje respetuoso y reconoce que no todas las personas cuentan con los mismos recursos para solicitar estudios, trasladarse a una consulta o continuar un tratamiento.
La colaboración con Cineclub Disidente Xalapa reforzó el carácter plural de la jornada.
Abrir espacios culturales para conversar sobre salud permite llegar a públicos que quizá no se acercarían a una charla clínica.

Datos que ayudan a comprender la urgencia
Las cifras permiten dimensionar por qué estos encuentros son necesarios.
De acuerdo con el INEGI, en 2023 se registraron en México 8,034 muertes por cáncer de mama entre personas de 20 años y más.
De ese total, 7,992 correspondieron a mujeres y 42 a hombres.
La tasa nacional de mortalidad en mujeres de ese grupo de edad fue de 17.9 por cada 100 mil.
Los números no sustituyen las historias individuales, pero muestran que se trata de un asunto de salud pública que requiere información constante, acceso oportuno y continuidad en la atención.
En este contexto, iniciativas como CONMAS Rosa tienen valor
Su efecto no depende únicamente del número de asistentes, sino de lo que cada persona puede llevarse.
La resiliencia comunitaria también se construye de esa manera
No consiste en negar las dificultades ni en exigir fortaleza permanente a quienes viven la enfermedad.
Consiste en crear condiciones para que puedan descansar, informarse, decidir y continuar sus proyectos con el apoyo necesario.
Así, la esperanza no se presenta como una promesa vacía, sino como la posibilidad real de actuar a tiempo y de transitar cada etapa con información, autonomía y apoyo.
